La riqueza es un estado de actitud mental.

La riqueza es un estado de actitud mental.



¿Te sientas en un delicioso sofá a ver tv, y esperas que todo cambie, esperas que te lleguen las oportunidades o que alguien te de una mano para salir de tu estado de pereza y de letargo?
Amigo o amiga, esto no funciona, no podemos confundir el estado necesario del descanso con el mal estado de pereza de tiempo largo y continuo.
El peligro esta, en que mientras nuestra actitud es lenta, nos acostumbramos a eso, convirtiéndonos en víctimas de un mal hábito, ya radicado y difícil de vencer.

Que las oportunidades me encuentren trabajando, esa es una buena actitud.



Levantarme temprano, hacer ejercicio, meditar y hacer las cosas necesarias para tener lo que deseo, es una buena actitud, y es mejor, si dejamos este comportamiento como ejemplo para nuestros hijos y todas las personas que queremos… ¡mucho ánimo!


La riqueza es un estado de actitud mental.