Fluidez

Las cosas que deseamos deben alcanzarse fácilmente, sin confundir fácil con dificultad en el proceso.

Ejemplo claro de esta idea es la naturaleza.


Un árbol, crece de manera natural, sin esfuerzo, solo crece y ya, ese es su deseo, CRECER.
Solo podría afectarse con las situaciones exteriores como un tornado, una tormenta u otros fenómenos naturales que lo arranquen de donde está sembrado.
Aunque sus raíces pueden estar tan fuertes y tan profundas que en ocasiones pueden soportar fuertes cambios ambientales, especialmente los arboles más grandes, de raíces más profundas y resistentes.


Por otro lado la tala de bosques, producida por los seres humanos.
Pero finalmente, desde su interior ya tiene claro que desea ser y lo más seguro es que será un gran árbol. Y lo hace fluidamente, a pesar de las dificultades que tenga, llegara a ser lo que vino a ser.
Él no tiene el privilegio de escoger lo que desea ser, pero es un árbol, y será lo será.
Por el contrario nosotros podemos escoger lo que queremos ser, y es allí, donde empieza el conflicto mental y emocional,  a nosotros los factores externos nos afectan más, la sociedad, la familia, el trabajo, el ambiente, las enfermedades, la ignorancia, la intolerancia, y muchas cosas que no terminaría de escribir.
Haciéndonos olvidar por completo de nuestro interior y dejamos de ver lo que realmente somos, dejamos que nuestros deseos sean arrastrados de un lado para otro sin sentido alguno, manipulados, sin un destino a donde llegar, el destino lo podemos escoger nosotros y no lo sabemos hacer.
Solo aquellos que no se afectan, o aprender a defenderse de las situaciones externas, logran alcanzar su fin, el fin que escogieron, y serán lo que serán. Gracias a su claridad mental, emocional, fluyendo por la vida de manera natural, por ello algunos suben más rápido que otros, u obtienen lo que quieren más rápido que otros.
Viven con una mentalidad tranquila, porque están seguros que lo que desean ser, serán.


Otro ejemplo claro y natural es el agua.


Especialmente el agua que corre o en movimiento, como el agua de un río, debido a la caída que trae naturalmente la tierra, el agua de los ríos genera movimiento de gravedad, haciendo que el agua se mueva hacia abajo, dando naturalmente un destino, un río más grande o el mar.
Otra vez aquí la naturaleza nos enseña, que esa agua en movimiento tiene solo un deseo y es llegar a su destino “El mar”
El agua tiene el nacimiento en las altas montañas, y en caída debe llegar a un sitio donde no la mueva la gravedad, solo el viento la moverá, y el circulo de evaporación del calor, convirtiéndola en agua lluvia, formando un ciclo constante de movimiento.
El agua nunca esta quieta, siempre hay algún efecto sobre ella, y es allí donde nos enseña el valor de adaptarnos a las diferentes situaciones de nuestras vidas.
Debemos aprender a movernos como el agua, para que de manera fluida y natural lleguemos a nuestros sueños por encima de nuestras dificultades, como el agua de los ríos a través de las piedras y obstáculos que se encuentra en sus largos y casi interminables recorridos.
Igualmente nuestros deseos y sueños tienen obstáculos y podemos durar días, meses y años, pasando por momentos difíciles, pero si logramos en algún momento entender cómo funciona la fluidez de todo, llegaremos con persistencia a ser los que deseemos ser.

Que tus deseos se aclaren servirá para tener un mundo mejor.
Mis mejores deseos.

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